Down the witches road...
Hay momentos en los que dudo sobre mi capacidad como terapeuta. Hay otros en dónde todo va bien y mi cabeza está buscando un problema por defecto. Cómo si necesitara algo de que quejarse, lo cual me deja en un vórtice infinito de problemas. Hoy lo pensé y dije, obvio!, si no tuviera que preocuparme de la idea de cierto paciente, podría vivir en paz. Pero antes de esto, obvio! Si no tuviera que preocuparme de renovar la visa, podría vivir en paz. Y antes de eso, si no tuviera que preocuparme de que viniera la SDS a auditarme, podría vivir en paz. Y así sucesivamente. Siempre habrá un problema, siempre habrá algo que me altere. Ayer paso algo gracioso. Ayer por primera vez en muchísimos años, sentí esa paz que llegué a sentir en las noches cuando cursaba grado séptimo. Una paz mezclada con la esperanza de un buen día al amanecer. Fue algo maravilloso. Una parte lo atribuye a haber escrito en este blog y haberme descargado espectacularmente. Otra parte quiere creer que poco a ...









