Down the witches road...


Hay momentos en los que dudo sobre mi capacidad como terapeuta. Hay otros en dónde todo va bien y mi cabeza está buscando un problema por defecto. Cómo si necesitara algo de que quejarse, lo cual me deja en un vórtice infinito de problemas. Hoy lo pensé y dije, obvio!, si no tuviera que preocuparme de la idea de cierto paciente, podría vivir en paz. Pero antes de esto, obvio! Si no tuviera que preocuparme de renovar la visa, podría vivir en paz. Y antes de eso, si no tuviera que preocuparme de que viniera la SDS a auditarme, podría vivir en paz. Y así sucesivamente. Siempre habrá un problema, siempre habrá algo que me altere. Ayer paso algo gracioso. Ayer por primera vez en muchísimos años, sentí esa paz que llegué a sentir en las noches cuando cursaba grado séptimo. Una paz mezclada con la esperanza de un buen día al amanecer. Fue algo maravilloso. Una parte lo atribuye a haber escrito en este blog y haberme descargado espectacularmente. Otra parte quiere creer que poco a poco estoy hablando algo de paz...POCO A POCO, DIJE. 

Por cierto, ví que Raquel hace constelaciones familiares. La puta madre. No hay nada en contra de ellos, pero yo soy una cognitivo conductual con conocimientos de ACT y DBT. Las constelaciones no son lo mío. Solo las de arriba, nada de familiares. Cierro paréntesis. 

El punto es que ayer descubri que puedo estar en paz. Pero me cuesta aún. Mucho. BASTANTE. Quisiera saber en realidad cuando podré relajarme. No quiero pensar Nigel en El Diablo Viste a la Moda 2. 

-¿Cuando puedo empezar a relajarme?
-En tu ataúd. 

No, no, no quiero vivir así. No es vida. No quiero vivir anhelando unas vacaciones que jamás serán perfectas. No quiero vivir deseando la próxima navidad si eso significa que cada año estará lleno de tanto estrés innecesario. Llevo a años y años estando en alerta, hasta que esté año termine comprando pastillas de terapia de flores y valeriana de la desesperación. Quiero una vida tranquila. Quiero poder llegar a casa y desconectarme. Quiero poder despegarme como Raquel la de las constelaciones lo hacía (pero sin las constelaciones). 

Quiero una vida tranquila, repito. Quiero. Una. Vida. Tranquila. Sin la necesidad de estar vigilando a todos, sin la necesidad de estar pensando en que alguien va a hacer algo estupido en cualquier contexto. No es vida y no puedo seguir así. Quiero disfrutar de mi trabajo como lo venía haciendo. Quiero seguir creyendo que puedo, y que a la vez puedo equivocarme y seguir aprendiendo. Quiero disfrutar de un amanecer, y de un buen vino sin acudir para sedarme. Quiero estar bien...

Y supongo que estoy en eso. (?)
Btw, El título era porque estaba escuchando la canción. 

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