El día que duro casi tres días. Drunk Édition.



Así es. Édition. El Duolingo me afecta...y esa botella de vino que me acabe prácticamente sola. 

Bueno, que puedo decir. Este largo día empezó el viernes por la noche, cuando salí con mi flamante esposo al rave en dónde tocaría Hysta. ¡Vaya celebración de día de amor y amistad! Literalmente, estuve con mi amor y buenas amistades. No diré que con mi mejor amiga ™ si no me demandaría. Pero fue una salida muy agradable. Fue como esos videos musicales en dónde pasan cosas que cambian los planes. Los personajes corren detrás de algo en cámara lenta y a la vez tienen tiempo de sonreír. Y se ven fabulosos. Cómo en ese vídeo de Click de Anahí y Moderatto. (Si, si, ya sé). El rave fue fabuloso. A Hysta no la veía desde el Defqon1 de 2024. Así que trajo un lindo recuerdo. Las canciones, curiosamente las conozco más por él (<3). Lo que hizo todo muy disfrutable. Salté, brinqué, sude y sobre todo me permití esa terapia de grito. Si, grite como no lo hacía hace tanto tiempo. Grite y grité, grite más que Wanda cuando se apoderó de Westview, grite más que Nikki en Obsesión, grite más que Laura Palmer en Twin Peaks. 

(Cómo que espera hasta mañana para poder escoger una canción, Spotify hijo de la chingada?! Que mierda más insultante. ALV.)

En fin, grite y grité y solo podría describirlo como cuando sientes que alguna capa gruesa encima de tu piel se va abriendo para dar paso a todo lo que ha estado enterrado por tanto tiempo...y ese algo eres tu. Lo siento, estoy escribiendo esto con algo de privación de sueño y un vino blanco del D1. Amé gritar, y gritar tan fuerte que casi me quedo sin voz. Fue muy satisfactorio. Llegar a casa, dormir unas horas y agradecer por la fiesta también fue igual de satisfactorio. El desayuno igual. Ay ese chocolate santafereño. Mames. Queso y buñuelos. Always in my Heart. 

Luego de tratar de dormir, de tratar de no desmayarme del cansancio, porque si, muy lindo y todo, pero dormí 5 horas mal dormidas a la final; fuimos a ver la película de Madoka. La de la rebelión. En la que todo va bien y luego Homura tiene la putisima gran idea de poderlo todo porque si y punto. Gran mujer, btw. Espero ser como ella cuando crezca. (10:56pm, se acaba el vino. Un minuto de silencio) Y luego de recibir una dulce galleta de la amistad, (que espero encontrar cuando vuelva a casa) sali a comprar comida y luego a viajar por tres horas o más a tierra caliente. 

Simplemente maravilloso. La tierra caliente siempre me ayuda con el cuerpo, no porque sufra de algo, sino que solo me hace sentir muy bien. Tuve la oportunidad de caer dormida y descansar. Descansar como siempre me hace falta. Trato de mantener las preocupaciones lejos de mis pensamientos y sigue siendo difícil, pero todo ayuda un poco.

Uno olvida cuánto se extraña viajar con la familia hasta que vuelves a hacerlo. Y aunque falte mi hermana, cómo siempre, he podido gozar la compañía de todos. Y era lo que quería. Cómo justo ahora. Tener un baño de luna, moverme como loca al ritmo de una canción y ver las estrellas. Ah sí, y comer pizza con vino. Nunca deja de ser maravilloso. 

Quiero más días así. Largos y confusos pero bonitos al final. Ahora mi hermano salió a caminar, lo que ahora, pensándolo detenidamente, no debí dejar que hiciera solo. Pero supongo que lo necesitaba. Espero que vuelva pronto. Igual fue lindo poder estar solo y volver a conectar, bueno, más bien, seguir conectando conmigo. 

PD: La quema de este diciembre será bíblica. 


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