Ansiedades clásicas, pendejas y matutinas

  

Yo definitivamente soy un caso. O en palabras del doctor Picado: "Muy simpática". Me mato poniendo un chingo de reglas a las que espero que la gente se ajuste, básicamente amenazando y diciendo lo que haré, pero cuando llega el momento y en teoría hago lo que dije que haría, siento un revuelto en el estómago como si le debiera algo a alguien. Una vez, mi antigua psicóloga Z, me dijo, deberías hacer lo que dijiste que harías. Y eso hago. La pregunta es porque me cuesta tanto. 

Esta mañana tenía una cita con un paciente. Sujeto claramente miembro de su familia. Vive muy lejos de aquí, así que sus citas son en línea, motivo por el cual siempre, SIEMPRE necesito el pago antes de. No es nada personal, simplemente son las reglas. Pero, pero, peeero, por alguna razón siempre me da largas o siempre debo esperarlo. Y francamente hoy me harté. Creo que mi culpa viene por el hecho de que hasta ahora, unas citas después, es cuando le estoy haciendo cumplir las normas. Pero es igual, es molesto, porque siento que las cosas no se hacen como se acordaron. O más bien, siento eso, no hago lo que dije que haría y eso me hace sentir muy incómoda. 

Lo espere media hora luego de lo que dije, y si, efectivamente le valió madres ya que le escribí ayer hace casi 24 horas. Así que si alguien no te contesta en todo ese chingo de tiempo es porque SENCILLAMENTE NO SE LE DA LA GANA DE CONTESTAR. Nada que hacerle. No importa si es un puto doctor, si esto es importante para ti, deberías hacer un espacio en tu vida para esto. No soy de las que se queda esperando a que le contesten, y tampoco quiero que sientan que porque me pagan a último momento entonces debo cambiar todos mis jodidos planes.

Perfectamente puse haber dormido más hoy, aunque en realidad no me siento mal por ello. Se que debo hacer rendir el día, y está bien para mí. Pero a lo que voy es que no debo sentirme mal. Si, esto lo escribo más para mí. No debo sentirme mal. Nadie está peleando conmigo, nadie me persigue, nadie me está reclamando. Soy la ama y señora de este negocio y si no quiero hacer algo o si algo no va bien para mí, no debo hacerlo. 

Excepto en ciertos casos, donde hay un jodido deber moral y mi honor está en juego. Perdón, es que me puse a leer sobre el Bushido y la verdad me agradó lo que encontré. 

Bien, 7:56am. Es un claro mensaje. Y debería dejarla ahí. Ya te llegó un correo, amigo, ya deberías saber todo, ya te envié un mensaje y adicionalmente, así me escribas igual no hay atención. 

Cómo me molesta eso. Me molesta que en cierta forma nos hayamos acostumbrado a pobretear a la gente. Cómo si sus necesidades fueran más importantes. ¿Y las de uno? ¿Y cuando uno está esperando a todos porque  su jodida respuesta es importante? Ojalá todos tuvieran la misma consideración que tengo con ellos. Pero en fin, ya se dió por cancelada la cita. (Es como la tercera vez que me digo esto, cuál es mi problema?) El tipo debe estar haciendo cálculos avanzados sin recordar nada de esto, mientras yo ando aquí decidiendo que tenís se verán mejor con mi atuendo de hoy. ¿Por qué me costará poner un límite y a la vez no?  Es decir, puedo hacerlo, claramente, pero para mis adentros me cuesta un poco. Sigue una batalla particular dentro de mi, como si cambiar de parecer hiciera la diferencia entre lo que ya dije. 

8:00am. Nada de nada. Y como dice Tom Hanks..."Frank, nadie te persigue..."
 




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